Ante la negativa de negociarlo con los catalanes, e incluso con una serie de publicaciones en X (anteriormente Twitter) en las que se burlaban de las ofertas recibidas, Julián Álvarez decidió salir a los medios, en pleno Mundial 2026, a comentar su deseo de jugar para el Barcelona, aunque eso únicamente le hizo ganarse el odio de los hinchas que colman el estadio Metropolitano en cada oportunidad.
El descontento demostrado en las redes sociales se hizo público en el encuentro del pasado domingo 23 de agosto, entre el Atlético y el Villarreal, en el que el argentino recibió silbidos e insultos de los cuatro costados desde su ingreso, e incluso se retiró del campo de juego sin saludar a la hinchada local, como hacían el resto de sus compañeros.
Así, Julián Álvarez deberá permanecer en el “colchonero” durante, al menos, seis meses más, con el objetivo, desde la dirigencia del club, de respetar el contrato firmado por ambas partes dos años atrás: el mismo lo ata al club que dirige Diego Simeone hasta 2030.
Agencia NA








































